martes, 15 de julio de 2014

MERMELADA DE TOMATE DEL VALLE DEL GUADALHORCE (variedad Castellanos)

  Siguen naciendo tomates este verano y no paran, unos tomates de la variedad Castellanos, algunos pesados han llegado al 1.3 kg, son unos increíbles tomates dulces con un punto de acidez mínimo, bonitos os aseguro que no son, se rajan, tienen cortes y algunos no son especialmente uniformes, pero tienen una cosa muy peculiar: SABEN A TOMATE y además, de los buenos. Les quitas la piel y aparece un color rojo rubí intenso, de ese que hace estallar las papilas gustativas, como al perro de Paulov.
   Pienso,... ¿qué hago con esta cantidad de tomates del Valle del Guadalhorce, sin productos químicos, con ese jugo y ese sabor? Pues conservas y ¿qué conservas? pues una mermelada de tomate para acompañar buenos quesos y para desayunar, que con el gazpacho diario, el picadillo de tomate y el frito de tomate me he quedado pillada y últimamente solo entro en la cocina para hacer siempre lo mismo.
   Hoy toca una Mermelada de Tomate, que seguro que está más rica que la del super y que no va a llevar conservantes ni aditivos, ni nada de ese tipo y que está para chuparse los dedos 2 veces... jejeje.
   Orgullosa de los productos malagueños.



MERMELADA DE TOMATE 

Ingredientes:

-  500 gr de tomates maduros pelados y sin pepitas
-  250 gr de azúcar blanca

Elaboración:

   Lo primero que voy a subrayar es que estos 2 tomates pesaban 920 grs, para ser exactos, enteros y sin pelar. Son muy sabrosos y carnosos.
      
   Empezamos escaldando los tomates, también podemos pelarlos, estos tenía una superficie dura aunque estaban muy maduros, con lo cual he optado por el pela-patatas y en un santiamén estaban preparados para su uso. 


Como os comento, no es que sean unos tomates especialmente bonitos, tienen magulladuras suelen tener cicatrices que se van haciendo al crecer, pero tienen un sabor espectacular y están en perfecto estado en su interior.
  Si queréis escaldar los tomates, solo necesitamos agua hirviendo, hacer con el cuchillo un corte en cruz a los tomates en la base y los metemos en el agua. Con unos segundos vale, después los ponemos en un bol con agua fría y la piel sale casi sola.



    Troceamos el tomate, eliminando todas las semillas, si quedan algunas no pasa nada, es Mermelada de Tomate y siempre quedará alguna semilla.
    Picamos el tomate ya totalmente despepitado y pesamos, esto nos ayudará a calcular la cantidad de azúcar que necesitamos para poder hacer nuestra mermelada.
    Si picamos el tomate muy grande quedarán trozos grandes en la mermelada, si los cortamos pequeños desaparecerán, así que os aconsejo un tamaño mediano, para que queden pequeños tropezones, aunque también tenéis la opción de batirlos al concluir la operación.


    Siempre se usa la mitad de lo que pese el producto con el que hacemos la mermelada. En este caso han quedado 550 gr de tomate y he usado 275 gr de azúcar blanca. El producto final será un tarrito de mermelada de unos 400 gr, os lo digo a ojo, no lo he pesado. 


    Agregamos el azúcar al tomate y lo dejamos reposar un rato, alrededor de 20 minutos, los jugos del tomate salen fuera y después facilita la cocción sin que se nos pegue demasiado.


    Ponemos al fuego en una olla y cocemos durante unos 45 minutos. De vez en cuando tenemos que remover, tened en cuenta de que es azúcar lo que lleva...
   No podemos dejar sin líquido la mermelada, pues después al enfriar se solidificará y perderá aún más líquido.


     Cuando haya pasado este tiempo pondremos en un tarro hermético y dejamos enfriar, no lo tapamos hasta que no enfríe por completo.
     Después conservamos en la nevera, viene a durar unas semanas, porque no la hice al vacío.

    Ahora solo nos queda decidir con que acompañamos la mermelada de tomate... Yo apuesto por un Camembert frito con harina de garbanzo sin Gluten. Aunque he empezado por el desayuno, a ver si llega la mermelada.. :D.