martes, 30 de septiembre de 2014

ROLLITOS DE ARROZ CON LANGOSTINOS Y VERDURITAS SIN GLUTEN

   El resultado de este rollito es sorprendente, todo el mundo se encuentra con algo que no se espera y así lo cuentan. Os aseguro que he pensado lo de poner esta receta, porque es uno de mis grandes secretos, pero después he pensado, un plato como este que no puedan probar los demás, es un absurdo. Así que lo disfrutéis y lo hagáis en casa. Es una receta mezcla entre asiático y árabe y siempre he triunfado con ella. Ojo yo llevo más de 14 años haciéndola, aunque os puede salir incluso más buena, jejeje.
   Para las obleas de arroz he usado siempre las de la marca Lion Brand, además desde hace un año que no puedo comer gluten ni soja y me aseguraron que estas no llevaban ni gluten ni soja ni huevo. 



Para 4 personas
Tiempo, al menos, una hora
Dificultad media

OBLEAS DE ARROZ THAI CON LANGOSTINOS Y VERDURITAS SIN GLUTEN

Ingredientes

- 16 hoja de papel de arroz
- 5 zanahorias medianas
- 2 pimientos verdes
- 1 Cebolla
- 16 langostinos
- 12 champiñones medianos
- Un puñado de dátiles
- Cardamomo
- Pimienta rosa
- Canela en rama
- Canela en polvo
- Curry en polvo sin gluten
- 2 hojas de laurel
- Pimienta negra recién molida
- Sal
- Aceite de oliva virgen

Elaboración

    Vamos a pelar los langostinos y con las sobras y las cabezas haremos un caldo que lleva eso, las sobras, 2 hojas de laurel, 2 de las zanahorias sin pelar, solo lavadas y troceadas, sal y pimienta negra recién molida, podemos añadir una cucharada de aceite de oliva. Hervimos e infusionamos después tapando por el tiempo de cocinado del resto de ingredientes. Reservamos las colas de los langostinos.


     Lavamos, pelamos y picamos toda la verdura, en trozos lo más pequeños que podamos. Salteamos a fuego lento durante unos 20 minutos.





     Durante la cocción añadimos unas ramitas de canela, agregamos las especias, la pimienta rosa machacada en el mortero y el cardamomo, la canela en polvo y reservamos el curry para el último momento para que no se queme. Añadimos el caldo que hicimos con las cabezas de langostinos, que debemos estrujar bien para extraer toda la sustancia.
      Picamos los dátiles y los dejamos para el último momento, no es preciso que se cocinen mucho.
      Dejamos reposar y vamos a por los rollitos.
     Yo los envuelvo de la siguiente forma y poniendo el aceite a calentar (debe estar muy caliente) es importante freirlos justo cuando están recién hechos y que no se peguen los unos a los otros porque se desharían.
    Primero los ponemos en agua templada caliente, Que cojan cierta soltura para poder manipularlos. 


    Pongo un trapo limpio o en la mesada de silestone. Ponemos la masa sobre la oblea de arroz, como una cucharada colmada.

 
      Envolvemos.


       Plegamos de un lado y de otro.



     Enrollamos.



      Y por último freímos y servimos. Probadlos y me contáis, los sabores son espectaculares. Espero que os guste.
       No los peguéis al terminar de cocinarlos, las obleas de arroz son extremadamente delicadas.

viernes, 26 de septiembre de 2014

PAN SIN GLUTEN CON CLARAS

   Cuando comencé a hacer pan no tenía ni idea, con el tiempo y mucha paciencia empezamos a encontrar soluciones a nuestros problemas, unas veces más comible y otras menos, pero al menos podía comer algo semi-normal al desayuno. Con el tiempo todo ha mejorado mucho, siempre y cuando lo haga yo.
   Entre otros, el pan elaborado sin gluten es, de momento y para mi humilde gusto, incomible. El único que puedo comer bien tostado son las Barras de pan congeladas de Erosky, Se parece un poquito al pan de verdad. Por otro lado, tenemos el pan de molde, mi marido dice que si tiramos al suelo determinados panes de molde que hemos comprado en casa, (sin menciones), puede rebotar y darte contra la cara, yo digo que tiene que ser la Goma Xantana o la Fécula de Patata que te deja ese sabor peculiar al fondo de la garganta, 
   Vienen a ser tan artificiales que a veces siento que desayuno una pastilla de astronáutas.
  Desde el principio mi amiga Elena me había comentado lo de las claras de huevo para dar elasticidad a la masa, pero nunca lo había probado, así que ayer por la tarde me puse manos a la masa. Y salió, además salío algo que no me esperaba, un pan que estaba muy rico, blandito y que esta mañana, cubierto con un paño limpio, estaba como recién hecho.
    Nada de complicarnos la vida, pan fácil y rico. Ya sabéis, sobre el pan no hay nada escrito y ni decir sobre gustos, a cada uno le gusta el pan que le gusta, a mí este me ha encantado y creo que repetiré mucho más a menudo. Perdón con las medidas, el peso llega después de este fin de semana, como todo, para la semana que viene.


Para un pan de aproximadamente 1/2 kilo
15 minutos más reposo y horneado de 20 minutos aproximadamente
Dificultad media

Ingredientes

- 11 cucharadas de harina ADPAN panadera
- 200 ml de agua
- 3/4 de levadura fresca
- Sal
- Azúcar
- 2 claras de huevo (M)
- Aceite de oliva

Elaboración

    En primer lugar, montamos las claras y reservamos.


    Disolvemos la levadura en agua templada o caliente. He usado unos 3/4 del taquito de Levital sin gluten.



        Mezclamos la harina, el azúcar y la sal.


    
    Mezclamos el agua con levadura y la harina, amasamos, cuando los ingredientes esté bien integrados incorporamos las claras montadas a punto de nieve. Mezclamos y amasamos unos 10 minutos.



     Dejamos reposar durante 1 hora aproximadamente cubierta con un paño limpio
    Amasamos bien otra vez. Ponemos sobre la bandeja del horno con ayuda de un papel adecuado, Dejamos reposar otros 30 minutos. Hacemos unos cortes al pan. Rociamos con aceite de oliva.
   Horneamos a 200ºC durante 20 minutos aproximadamente.
   Pan crujiente afuera y blandito por dentro, Nada de inventos.


jueves, 25 de septiembre de 2014

TARTA DE QUESO MASCARPONE E HIGOS SIN GLUTEN

     Y como Postre de la semana: Tarta de higos. 
    Tenía una amiga que siempre decía "que venía de vuelta de todo", y un día analicé la frase, me daba que si estaba de vuelta de todo es porque no había ido a ningún sitio, y porqué os digo esto, preguntaréis, pues porque quería presentaros esta receta como "la Tarta", y me acordé de que así no llego a ninguna parte, a nadie le gusta la gente presuntuosa, pero si que os puedo asegurar que con un trocito pequeño tenéis, el problema es que siempre quedan ganas de más. Y tiene calorías a mogollón.
    Esta tarta la hice para una despedida muy especial para mí, no podía ser de otra forma, tenía que inventar algo que les hiciera recordarme durante una buena temporada y os aseguro que funcionó. Ya sabéis, si queréis dejar huella, no hay una tarta como esta. Requiere su tiempo porque tenemos que dividirla en dos fases: primero la confitura y luego la tarta. 
    Pero aún podemos aprovechar porque quedan higos en los mercados, para mí son un regalo divino, primero, porque siempre me los regalan y segundo, porque me encantan.
    Esta tarta fue a base de pruebas, como casi todo en mi cocina, no es que tire nada, no corren tiempos para ello, todo lo que sale mal o regular nos lo comemos en casa, no es que sea frecuente, pero os digo que somos de buen comer, y lo que sale perfecto lo voy publicando, muchas fotos han ido a la papelera de reciclaje con esto de no acertar en lo que quería conseguir. Esta está riquísima.



Ingredientes

Para la confitura:

- 750 gr de higos pelados 
- 170 gr de azúcar
- 1 cucharada de azúcar avainillado
- 5 clavos de olor

Para la tarta:

- 250 gr de queso Mascarpone
- 150 gr de queso tipo Philadelphia
- 1 vaso de nata líquida para montar (unos 200 ml)
- 10 cucharadas de azúcar
- 2 huevos L o 3 M
- 3 cucharadas de Maizena     

Elaboración:

Confitura

    En primer lugar, quitamos la piel a los higos y pesamos. Reservamos.


    Ponemos el azúcar en una cacerola de fondo ancho y disolvemos, cuando se vuelva líquido añadimos los higos y los clavos de olor y dejamos hacer a fuego medio. Tardará entre 30-45 minutos. Paciencia.



     

     Removemos de vez en cuando, una vez disuelta la fruta le quitamos los 5 clavos de olor y trituramos y este viene a ser el resultado:




      Segundo paso, la tarta, podemos ir haciéndola mientras se hace la confitura de higos:

      Deshacemos con una cuchara de silicona o madera los quesos yo en este caso lo he hecho con una cuchara normal y corriente, porque es más fuerte para batir el queso si no está a temperatura ambiente. Mi túnel carpiano no está últimamente para gracias.

* Tened en cuenta que pongo cuchara de madera en muchas ocasiones, yo compré una exclusiva para mí con la cual no toco nada más, solo productos sin gluten, porque la madera al ser porosa se contamina con el gluten fácilmente, a mí me gusta la madera, pero lo más seguro es la lengua de silicona.




     Añadimos el azúcar y los huevos y batimos hasta conseguir una masa homogénea.


      Cuando estén bien batidos, agregamos la nata.


      Y mezclamos muy bien.


      Agregamos la Maizena, integramos bien a la masa.


       Engrasamos un molde. Yo no le puse papel de horno porque me confié, pero si le ponéis papel de horno después de engrasar el molde será más fácil de desmoldar, truco del @elchefenrique, que me encanta (mi reino por un curso de pastelería con él)
      Metemos al horno a 180ºC casi una hora, a los 45 minutos pinchad con un palito a ver que tal, y si sale limpio ya podéis sacar. 


      No desmoldamos hasta que no se enfríe completamente.

 
 
     Una vez frío delmoldamos y cubrimos con nuestra confitura de higos. Ála, calorías por un tubo.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

CROQUETAS DE PUCHERO SIN GLUTEN

   En Málaga suele ser típico hacer croquetas de puchero el mismo día que se pone uno de ellos, ya en un post anterior os dije como empecé a hacer croquetas de puchero si gluten, pero ahora el dominio es total. 
   Este verano, (aunque no pegue mucho eso de los puchero, por el calor, tengo un nene en casa y es su plato preferido) las croquetas han sido una de las técnicas que he dominado mejor, será porque quería superar a mi madre y a mi suegra que hacen "las mejores croquetas del mundo mundial".
   Además, esto de Chicote y las cocinas desastrosas, me han hecho pensar que si no domino el arte de hacer una croqueta nunca seré una buena cocinera, pues eso, persistencia es lo que necesita una buena croqueta y mucho cariño y salen unas croquetas de escándalo. Espero que mi amiga Carmen Rosa no se enfade, pero nunca probé las suyas, las mías salen ya perfectas.
   Y os aseguro que las últimas tandas de croquetas son insuperables, ya no echo de menos ninguna croqueta, las mías están están riquísimas. Esponjosas por dentro, firmes por fuera, con un sabor ummm. Perfectas, creo que ayer me comí 10 y eso que eran bastante grandes, así hoy me duele la barriga, quién ha visto comer 10 croquetas, pero estaban tan ricas!!!

 
Ingredientes

- Un plato de la carne de un buen puchero (pollo sobre todo, cerdo y ternera)
- 4 cucharadas colmadas de harina panadera sin gluten de Adpan
- 1 cebolla tierna
- 1/2 vaso de leche tibia
- 1 vaso y medio de caldo del puchero
- Pan rallado sin gluten (para las croquetas estoy usando Crumchy Crumbs de Esgir )
- Sal
- Pimienta
- Nuez moscada
- Aceite de oliva suave para freir

Elaboración  

     En primer lugar desmenuzamos la carne del puchero. Quitando impurezas, que quede bien limpia.


     Picamos la cebolla tierna muy pequeñita y pochamos en aceite.


     Cuando la cebolla esté transparente, añadimos la carne. Salteamos.
     Añadimos la harina y saltamos toda un ratito para que pierda sabor a la harina. Salpimentamos y ponemos la nuez moscada.


     Añadir la leche y el caldo y mezclar bien hasta que la masa se separe se la sartén.




     Dejamos enfriar unas horas.


     Cuando la masa esté fría hacemos las croquetas, remojamos en huevo y después rebozamos en el pan rallado.


 Freímos en abundante aceite caliente, es rápido, pues se nos quemarían rápido. Quedarán crujientes por fuera y muy esponjosas por dentro,  


 Más hechas, porque en casa gustan así, pero yo con un doradito leve soy feliz.


lunes, 22 de septiembre de 2014

BARRITAS ENERGÉTICAS CASERAS SIN GLUTEN

   Lo primero que os cuento es que creo que no hay nada igual que saber de donde viene lo que te comes y si lo coges tú mismo, ya la dicha resulta ser completa.
   Los que sabéis de esta página ya conoceréis que tiendo a aprovechar productos de temporada y según van saliendo del huerto, los voy cocinando, esta vez han tocado las almendras, son unas maravillosas almendras del Valle del Guadalhorce, en Málaga, porque aunque esté mal decirlo, aquí crece todo lo que le pongas a la tierra, es como mágico. Están recolectadas por mis padres, que además me las relagan sin cáscara. Suerte la mía!.    
    Aprovechando que algunas amigos, (los más deportistas), me han pedido esta receta, la cuelgo hoy para empezar el lunes con energía. 
    No creáis que la hago a menudo porque con un trocito no entra hambre hasta el mediodía, o sea que casi tenéis el desayuno acabado, pero son muy ricas y fáciles de hacer y solo necesitan un rato de nevera para que se solidifiquen.
    Ideales para llevar fuera de casa, al campo, a la playa y para días que tengáis mucha actividad, para fiestas como cumpleaños y para meriendas, y además, no contienen Gluten, ningún aditivo, conservante ni colorante, cosa con la que me estoy solidarizando cada vez más. No sé si les gusta más a los peque o a los grandes...
  

BARRITAS ENERGÉTICAS CASERAS SIN GLUTEN

Ingredientes

- 60 gr de almendras cruda, solo con la piel
- 80 gr de nueces peladas
- 60 gr de arándanos
- 75 gr de chocolate negro sin gluten
-  2 cucharadas de miel de buena calidad
- 30 gr de azúcar moreno
- 10 gr de azúcar avainillado
- Unas semillas de sésamo tostadas

Elaboración

    En primer lugar pesamos los los frutos secos, almendras, nueces y arándanos.




     Con la picadora de la batidora trituramos un poco las almendras y las nueces, deben quedar trocitos grandes. Si no disponemos de la picadora podemos molerlos con cualquier otro instrumento. Sobre todo se trata de que los ingredientes se esparzan mejor, podemos dejarlos enteros, pero no quedaría una barrita tan firme.
   

     Incorporamos los arándanos, el azúcar avainillado y el azúcar moreno mezclando bien los ingredientes para que todas las barritas salgan proporcionadas en frutos secos y azúcar. Añadimos la miel y las semillas de sésamo tostadas.


   Fundimos el chocolate al Baño María, podemos añadirle un poco de mantequilla, una cucharadita.

 
    Unimos con los frutos secos y mezclamos muy bien. Disponemos una fuente tipo plumcake o similar, poniendo en la base papel de horno y esparcimos toda la mezcla. Una vez hecho esto, pondremos encima otro papel de horno y presionaremos para que la masa sea más compacta.


    Cuando lo tengamos, metemos al frigorifico una hora. Posteriormente cortamos en pedazos y a comer. No abuséis, jejeje. Yo me pongo con otro plato que ya va siendo hora de almorzar.