miércoles, 24 de septiembre de 2014

CROQUETAS DE PUCHERO SIN GLUTEN

   En Málaga suele ser típico hacer croquetas de puchero el mismo día que se pone uno de ellos, ya en un post anterior os dije como empecé a hacer croquetas de puchero si gluten, pero ahora el dominio es total. 
   Este verano, (aunque no pegue mucho eso de los puchero, por el calor, tengo un nene en casa y es su plato preferido) las croquetas han sido una de las técnicas que he dominado mejor, será porque quería superar a mi madre y a mi suegra que hacen "las mejores croquetas del mundo mundial".
   Además, esto de Chicote y las cocinas desastrosas, me han hecho pensar que si no domino el arte de hacer una croqueta nunca seré una buena cocinera, pues eso, persistencia es lo que necesita una buena croqueta y mucho cariño y salen unas croquetas de escándalo. Espero que mi amiga Carmen Rosa no se enfade, pero nunca probé las suyas, las mías salen ya perfectas.
   Y os aseguro que las últimas tandas de croquetas son insuperables, ya no echo de menos ninguna croqueta, las mías están están riquísimas. Esponjosas por dentro, firmes por fuera, con un sabor ummm. Perfectas, creo que ayer me comí 10 y eso que eran bastante grandes, así hoy me duele la barriga, quién ha visto comer 10 croquetas, pero estaban tan ricas!!!

 
Ingredientes

- Un plato de la carne de un buen puchero (pollo sobre todo, cerdo y ternera)
- 4 cucharadas colmadas de harina panadera sin gluten de Adpan
- 1 cebolla tierna
- 1/2 vaso de leche tibia
- 1 vaso y medio de caldo del puchero
- Pan rallado sin gluten (para las croquetas estoy usando Crumchy Crumbs de Esgir )
- Sal
- Pimienta
- Nuez moscada
- Aceite de oliva suave para freir

Elaboración  

     En primer lugar desmenuzamos la carne del puchero. Quitando impurezas, que quede bien limpia.


     Picamos la cebolla tierna muy pequeñita y pochamos en aceite.


     Cuando la cebolla esté transparente, añadimos la carne. Salteamos.
     Añadimos la harina y saltamos toda un ratito para que pierda sabor a la harina. Salpimentamos y ponemos la nuez moscada.


     Añadir la leche y el caldo y mezclar bien hasta que la masa se separe se la sartén.




     Dejamos enfriar unas horas.


     Cuando la masa esté fría hacemos las croquetas, remojamos en huevo y después rebozamos en el pan rallado.


 Freímos en abundante aceite caliente, es rápido, pues se nos quemarían rápido. Quedarán crujientes por fuera y muy esponjosas por dentro,  


 Más hechas, porque en casa gustan así, pero yo con un doradito leve soy feliz.