viernes, 16 de mayo de 2014

POLLO CON CEREZAS Y LIMONES ENCURTIDOS

   Ochocientos años de poder musulmán dejaron en la Península Ibérica un amplio repertorio de platos y costumbres gastronómicas de las que seguimos disfrutando hoy en día, conservas, salazones, encurtidos, especias, escabeches, adobos, la cocina de aprovechamiento como las albóndigas y la empanada, así como las migas, los embutidos o el arroz con leche. También les debemos la introducción del pan y de la pasta de trigo. 
   El buen comer y una gastronomía refinada y vanguardista conquistaron los estómagos de los pobladores hispanomusulmanes. Trajeron consigo los cítricos que ricos los gajos de limón con sal y los limones encurtidos, los sorbetes para los días de calor, el cilantro para aderezar, el arroz o la caña de azúcar. Los médicos tenía conocimientos culinarios y los cocineros conocimientos médicos. La comida era fuente de salud y nunca desechaban el comer por el simple placer de comer. En definitiva, hicieron que la comida resultara más sabrosa y apetecible.
   El orden en las comidas (caldos, primeros y postres), el consumir alimentos con cuchara y las copas en la mesa tienen su origen en el legado musulmán, las hierbas aromáticas y especias terminaron por dar a las recetas lujo y exotismo. 
   La receta de hoy es uno de los legados Andalusís a nuestra gastronomía aunque en aquel entonces se hacía con atún fresco y yo la he adaptado un poco.

  
4 personas
1 dia para macerar + 30 minutos
Dificultad Media

POLLO CON REDUCCIÓN DE CEREZAS

Ingredientes

2 pechugas grandes de pollo
300 gr de cerezas sin semilla
3 dientes de ajo machacados
Comino en grano
Alcaravea
Perejil
Clavo
Laurel
1 cebolla pequeña picada para el adobo
1 vaso de agua de rosas o vino blanco seco
2 cucharadas de miel
1 cucharada de azúcar
El zumo de un limón
Sal
Pimienta
1 cucharadita de aceite

Elaboración

1.- En primer lugar tendrás que hacer un adobo con cebolla y perejil finamente picados, añade el zumo de un limón, el laurel, el comino previamente machacado o en láminas, los clavos de olor, los ajos pelados y machacados, la alcaravea, pimienta y sal. Mezcla y pon sobre las pechugas enteras y limpias. Tapa con film y deja toda la noche en la nevera.


2. Al día siguiente sella las pechugas con una cucharadita de aceite a fuego fuerte y pon en una fuente de horno.


3. Lava y quita el hueso a las cerezas, córtalas por la mitad. Reserva.


4. Pon en una cazuela el agua de rosas o el vino blanco seco, unos clavos de olor, pimienta en grano y sal. Coce despacio y removiendo continuamente.
5. Cuando el líquido hierva añadimos las cerezas y dejamos reducir a fuego medio unos 200 minutos. Añade dos cucharadas de miel y una cucharada de azúcar.
6. Salsea el pollo con ayuda de un pincel con la reducción de cerezas mete en el horno 15 minutos a 200ºC.

Presentación:

Sirve el pollo con la reducción de cerezas y decora con limones encurtidos.